Gramsci y la Pureza del Socialismo Científico.

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De algunos puntos tratados precedentemente surge que el concepto de “ortodoxia” debe ser renovado y vinculado a sus orígenes auténticos. La ortodoxia no debe ser buscada en este o aquel de los partidarios de la filosofía de la praxis, en esta o aquella tendencia relacionada con corrientes extrañas a la doctrina original, sino en el concepto fundamental de que la filosofía de la praxis se “basta a sí misma”, contiene en sí todos los elementos fundamentales para construir una total e integral concepción del mundo, una total filosofía de las ciencias naturales, y no sólo ello, sino también los elementos para vivificar una integral organización práctica de la sociedad, es decir, para llegar a ser una civilización íntegra y total.

Este concepto de “ortodoxia”, así renovado, sirve para precisar mejor el atributo de “revolucionario” que se suele aplicar con tanta facilidad a diversas concepciones del mundo, teorías, filosofías. El cristianismo fue revolucionario en relación con el paganismo, porque fue un elemento de completa escisión entre los sostenedores del viejo y del nuevo mundo. Una teoría es realmente “revolucionaria” en la medida en que es un elemento de separación y de distinción consciente entre dos campos, en cuanto es un vértice inaccesible al campo adversario. Considerar que la filosofía de la praxis no es una estructura de pensamiento completamente autónoma e independiente, en antagonismo con todas las filosofías y religiones tradicionales, significa, en verdad, no haber roto los lazos con el viejo mundo y, por añadidura, haber capitulado. La filosofía de la praxis no tiene necesidad de sostenes heterogéneos; es tan robusta y fecunda de nuevas verdades, que el viejo mundo recurre a ella para proveer a su arsenal de armas más modernas y eficaces. Esto significa que la filosofía de la praxis comienza a ejercer su propia hegemonía sobre la cultura tradicional; pero ésta, que es aún robusta y, sobre todo, más refinada y astuta, trata de reaccionar como la Grecia vencida, para terminar por derrotar al rústico vencedor romano.

Antonio Gramsci, Cuaderno en la cárcel nº 11, Introducción a la filosofía

Que la sigan chupando los revisionistas que manipulan a Gramsci y lo condensan con otro tipo de teorías anti-marxistas.

¡¡¡REVISIONISMO ES ANTI-COMUNISMO!!!

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